Ojos que envuelven tu tierna mirada,luces que vuelven a iluminar mi corazón.
Gozo en la alegría y observo la belleza al mirar tu dulce rostro.
La eterna pasión regresa para brillar en mi interior.
Sudar latidos en viajes sorprendentes (siempre chispeando).
Dientes que se encierran por miedo al delito,
manos que se atrapan buscando excitación;
pero el sabor de tu frescura es mi gran atracción.
Desear que tu amor llegue a mi duro corazón,
solo desear, para luego disfrutar el dulce paladar de tu irritación.
Respirar la sentencia de tu olor,
flor de corazón, rabia por decir ¡no!
Si seguro es el fiel y eterno lobo,
no sería un error comer el cuero de otro amor.
Por solo latir en tus huellas,
descifrarás el sueño del pobre iluso de esta tierra,
que sigue cometiendo siempre el mismo error,
danzar en suelos ajenos, sin creer que es una prohibición.
solo desear, para luego disfrutar el dulce paladar de tu irritación.
Respirar la sentencia de tu olor,
flor de corazón, rabia por decir ¡no!
Si seguro es el fiel y eterno lobo,
no sería un error comer el cuero de otro amor.
Por solo latir en tus huellas,
descifrarás el sueño del pobre iluso de esta tierra,
que sigue cometiendo siempre el mismo error,
danzar en suelos ajenos, sin creer que es una prohibición.
(El corazón doliente, envía sus letras a su latido hiriente).
Mariano (el mito de Said)
Mariano (el mito de Said)